|
|
CALIDAD DEL CORCHO.
CONCEPTOS GENERALES
1. TIPOS DE CORCHO EN LA FASE DE CAMPO.
Teniendo en cuenta su procedencia y aplicación se pueden distinguir en
la fase de campo los siguientes tipos de corcho:
a) Bornizo.
Es el corcho que se produce en troncos y ramas en la primera extracción.
Su espalda es muy rugosa y presenta grandes colenas, lo que hace que no
tenga un calibre homogéneo. Su vientre es irregular y se traba con el
tronco. No sirve para tapón. Existen distintos tipos de bornizo, entre
ellos se encuentran:
- Bornizo de verano: Es el resultado del primer aprovechamiento
corchero. Su destino es el granulado, el aglomerado o la decoración. La
primera saca suele realizarse cuando el perímetro, a la altura de 130
cm., alcanza los 65 cm. Esto suele suceder a la edad de 25 ó 30 años.
- Bornizo de invierno: Es el que se obtiene fuera de la época de
descorche, procedente de podas o de árboles derribados. Suele contener
trozos de capa madre.
b) Corcho de reproducción.
Se forma en las sucesivas sacas tras la extracción del bornizo. Sus
superficies son más regulares que las del bornizo y ya puede destinarse
al tapamiento y a otros usos. En este tipo de corcho se puede
distinguir:
- Corcho segundero: Es el que se obtiene tras el bornizo. Su espalda aún
es agrietada, pero menos que la del bornizo. Su color es más oscuro que
el del bornizo. Su vientre es liso, lo que indica que la espalda del
próximo corcho de reproducción también lo será. Este tipo de corcho,
salvo excepciones, aún no es útil para tapón, por ello suele dedicarse a
trituración.
- Corcho de fábrica: Es el corcho propiamente de reproducción. Su
espalda y su vientre son prácticamente lisos y su calibre homogéneo. Es
apto para la industria del tapamiento. Se produce en la tercera y
sucesivas sacas.
- Pedazos: Son trozos de corcho con una superficie inferior a 400 cm2.
Se producen por rupturas en la saca. Tradicionalmente no se apila y se
junta con el bornizo y el corcho segundero.
- Refugos: Corchos de reproducción con grandes defectos, que se separan
por ello del corcho en plancha.
- Zapatas: Corcho procedente de la base de los árboles en contacto con
el suelo, incluso enterrado. No ha de juntarse con la pila de planchas.
2. FACTORES QUE AFECTAN A LA CALIDAD DEL CORCHO.
La calidad de un producto puede entenderse como el grado de satisfacción
cubierto por éste frente a unas ciertas exigencias. La utilidad
principal del corcho es, sin lugar a dudas, la fabricación de tapón para
botellas de vino. Así, se puede decir que una plancha de corcho obtenida
en el campo es de buena calidad cuando de ella se puede obtener en gran
cantidad buenos tapones de vino, de manera que el desperdicio sea
mínimo. El resto de las múltiples aplicaciones del corcho se encuentran
en un papel secundario con respecto al tapón.
El corcho es un elemento natural muy heterogéneo en sus características,
si se le compara con otros preparados industriales artificiales, siendo
buena parte de él inútil para la fabricación del tipo de tapón que la
sociedad actual demanda. Por tanto, es necesario hacer una distinción
entre el apto y el no apto para la fabricación de tapones pero
susceptible de otros usos. Además, dentro de los útiles es necesario
distinguir diferentes calidades, pues existen grandes diferencias de
precio entre los tapones de alta calidad y los de calidades inferiores.
Otro factor a tener en cuenta es que el incremento del nivel de vida
aumenta las exigencias de calidad en los productos por parte de los
compradores, no escapando a esta tendencia los derivados del corcho.
En este sentido, se pueden diferenciar dos factores que intervienen en
la calidad del corcho:
El calibre.
Se corresponde con las medidas apropiadas que ha de tener la plancha de
corcho para poder obtener de ella el tapón. Así, se denomina calibre a
la dimensión de la plancha en sentido radial, es decir, el grosor de la
plancha entre la barriga y la raspa y es el resultado de la suma de los
distintos crecimientos producidos durante los años que dura el turno.
El calibre se mide tradicionalmente en líneas, con un instrumento
denominado Pie de Línea, que es una escala graduada y dividida en tramos
de longitudes iguales, separados 2,25 mm. entre sí. Cada uno de estos
tramos equivale a una línea. Hay que destacar que el diámetro del tapón
estándar es de 24 mm. y que, con el margen necesario para sacarlo de la
rebanada de corcho, serían necesarias del orden de 13 líneas. La
situación ideal será la que permita obtener el tapón de la rebanada con
el mínimo desperdicio.
Los factores que pueden afectan al calibre son los siguientes:
a) Factores ecológicos.
Las precipitaciones, temperaturas, suelos, etc., determinan la
existencia de una especie forestal en un lugar concreto.
Las variaciones de los factores ecológicos dentro del área ocupada por
una especie influyen sobre el crecimiento de ésta, de modo que, por
ejemplo, en zonas más húmedas y templadas, los crecimientos de los
tejidos del árbol serán mayores.
Cuando se producen precipitaciones altas, temperaturas adecuadas y buen
suelo, el crecimiento del corcho es mayor generalmente y, por tanto,
también será mayor el calibre. Si la estación es muy mala los calibres
pueden ser tan reducidos que no sean útiles para fabricar tapones.
b) Factores genéticos.
La herencia genética del alcornoque limita el crecimiento alcanzable,
aún con condiciones favorables del medio. En este sentido, se puede
mejorar el calibre medio de los corchos obtenidos en una explotación
eliminando en las claras a los alcornoques que peores calibres
proporcionen. A largo plazo se puede lograr una mejora genética mediante
el uso de semilla de rodales selectos, huertos semilleros, etc.
c) Tratamientos.
Una selvicultura mal aplicada, por ejemplo podas excesivas, puede llegar
a producir una disminución de calibre.
El calibre puede modificarse variando el turno de descorche o la altura
de éste. El paso de 9 a 10 años en el turno puede incrementar la
producción en cifras del orden del 5%. Asimismo, la disminución de la
altura de descorche hace que, a igualdad de condiciones, en la pela
siguiente se obtengan calibres mayores. Pero hay que tener en cuenta que
el incrementar el turno o disminuir la altura de descorche, aunque
implique la obtención de calibres mayores, puede que no lleve a
conseguir calidades mayores, ya que el exceso de calibre puede aumentar
la cantidad de desperdicios.
El aspecto.
Es un factor cualitativo que valora la capacidad de cerramiento, el
aspecto estético, la higiene, el comportamiento ante la extracción, etc.
Hay una serie de detalles intrínsecos y casuales que lo conforman.
Entre los detalles intrínsecos más destacados se encuentran los
siguientes:
a) Porosidad.
La actividad de los tejidos vivos presentes en el tronco del árbol bajo
la capa de corcho requiere oxígeno. Por ello, la capa de corcho no puede
ser completamente estanca. Este oxígeno les llega del exterior por medio
de unos poros, que como ya sabemos se denominan lenticelas. El tamaño de
estos poros oscila entre los 0,2 y los 8 mm. de diámetro y aparecen en
cantidades entre 30 y 270 por cm2. Su forma es generalmente cilíndrica.
La porosidad y el calibre son los dos factores determinantes de la
calidad del corcho. Los poros se observan en la barriga, en el frente y
los costados. El exceso de porosidad resta compacidad al corcho, por
tanto, la calidad disminuye al aumentar el número de poros y el tamaño
de éstos.
El porcentaje de plancha ocupado por poros está influenciado por
factores genéticos, pero también por los ambientales; cuanto más activos
sean los tejidos vivos de la casca, mayores serán sus necesidades de
respiración, necesitando por tanto mayor porcentaje de poros.
La porosidad tiende a aumentar con la posición que el corcho ocupe en el
árbol, siendo más porosos los corchos de las zona bajas que los de las
altas. También varía con la calidad de la estación, pues en buenas
calidades la actividad vegetativa es mayor y, por tanto, también lo son
las necesidades de oxígeno. Además, a medida que se incrementa la edad
del corcho, en las sucesivas capas que se van formando, disminuye la
porosidad. Así, la capa formada el primer año tras la saca es,
generalmente, más porosa que la de el noveno año. Por tanto, puede
decirse que son menos porosas las últimas capas de corcho que las
primeras.
Existe una variedad de poro que está relleno de un polvo rojizo, éste se
aprecia al golpear la pana y salir este polvo. Se denomina a este
defecto poro embolsado y rebaja la calidad del corcho, siendo útil sólo
para moler.
b) Densidad.
La densidad normal del corcho es del orden de 0,12 a 0,20. Densidades
mayores pueden considerase excesivas. Las altas densidades pueden
deberse al exceso de corcho de verano y otoño, frente al de primavera,
que es más ligero o, también, a la existencia de restos de líber en el
interior. En el corcho con exceso de crecimiento primaveral se produce
el efecto contrario, lo que hace que su densidad sea baja y disminuya su
elasticidad.
c) Estado de la barriga y de la espalda.
En la barriga pueden apreciarse la porosidad y las deformaciones como
arrugas o abultamientos. En la espalda, el número y profundidad de las
grietas o colenas.
Las grietas, que pueden afectar al calibre total taponable, son
producidas por las tensiones provocadas por la acumulación en las zonas
internas de los sucesivos crecimientos anuales, pues el corcho es un
tejido muerto y sin crecimiento tangencial y acaba por resquebrajarse
ante el empuje de los tejidos internos que están vivos y crecen.
La mejor calidad corresponde a espaldas lisas, disminuyendo ésta con el
tamaño de las grietas.
El estado de la espalda mejora con los sucesivos descorches, desde la
extracción del bornizo a la de los sucesivos corchos de reproducción,
haciéndose cada vez más lisa.
Las grandes grietas longitudinales suelen aprovecharse durante el
descorche para dar los cortes verticales y evitar así las planchas
agrietadas.
Los defectos en el vientre pueden ser provocados por deformaciones de la
capa madre como consecuencia de heridas de poda, de descorche, plagas
etc.
d) Color.
Existe una gradación en la coloración del corcho en función de la
calidad de la estación, siendo los más apreciados los rosados, y luego
los amarillos, terrosos y negruzcos. El color se aprecia en frentes y en
costados.
e) Crecimientos.
Interesa que los sucesivos crecimientos anuales sean homogéneos, pero
dependen del clima de cada año, de la existencia de plagas, etc. La
mejor calidad la presentan los corchos que tienen anchuras parecidas en
las diferentes bandas de crecimiento anual y bandas de separación
onduladas.
Otras características que conforman el aspecto del corcho, como se ha
indicado, son los detalles casuales. Son defectos o situaciones
que cuando se presentan disminuyen, en mayor o menor medida, la calidad
de las panas. Los más importantes son los siguientes:
a) Corcho verde.
Este defecto es debido a que el agua penetra en la célula, favoreciendo
el ataque de hongos. Se da principalmente en las zonas basales del árbol
y puede producir contracciones de la pana al secarse. Para ser usado
como tapones necesita de un periodo previo de reposo hasta que se seca,
pues de lo contrario se producirían contracciones en el tapón. Aunque se
recomienda no usarlo para este fin, pues el comportamiento del corcho
verde, incluso después de seco, no es igual al del corcho sano.
En las panas recién sacadas se aprecia este defecto como una franja de
corcho húmedo en frentes y costados en los últimos anillos de
crecimientos cercanos a la barriga. En el corcho seco suele apreciarse
por las contracciones que ha originado la pérdida de agua en las mismas
zonas.
b) Corcho marmoreado o jaspeado.
En este tipo de corcho aparecen unas manchas negruzcas tras ser cocido.
Este defecto no afecta a las características fisicomecánicas del
material.
c) Corcho exfoliable.
Cuando se detiene de manera brusca el crecimiento de la capa de corcho,
por causa de fuegos, plagas fuertes, grandes sequías, etc., y luego
continúa con el proceso de crecimiento normal, aparecen superficies de
ruptura, por la falta de adherencia entre las capas debida al parón. La
ruptura puede manifestarse en la saca, en el cocido o en el prensado,
con la consecuente disminución de la calidad de la plancha de corcho.
d) Hormiga.
El himenóptero Crematogaster scutellaris, es una pequeña hormiga de
tórax rojo y abdomen negro, que construye sus galerías en el corcho,
disminuyendo su calidad.
e) Culebra.
Se da este nombre al ataque en estado larvario del coleóptero xilófago
(Coroebus undatus), que practica galerías entre las capas vivas y las
muertas y al rastro que produce se le denomina culebra. Su presencia
deprecia en gran medida la calidad de la plancha. En la espalda se
manifiesta en forma de mancha blanquecina.
f) Picatroncos.
Es un pájaro insectívoro que buscando larvas para alimentarse practica
incisiones transversales en la espalda.
g) Mancha amarilla.
Es un defecto muy poco frecuente que aparece sobre todo en corcho
criado. Se manifiesta en la decoloración del tejido suberoso en los
cales lenticulares de la zona de la espalda. Es un defecto grave que
puede perjudicar seriamente al corcho desde el punto de vista
organoléptico, por lo que el corcho afectado por mancha amarilla no se
debe utilizar para fabricar tapones ni naturales ni aglomerados ni de
ningún tipo.
Todo este conjunto de variables hacen que la calidad del corcho dentro
del alcornocal varíe de forma muy irregular. En consecuencia, podemos
sacar las siguientes conclusiones:
- En cada árbol, tanto el calibre como la porosidad varían a lo largo de
su altura (a mayor altura menor calibre y porosidad). Incluso con la
orientación aparecen variaciones significativas de calidad. Además,
pueden aparecer ataques puntuales de culebra o de hormiga que devalúen
la calidad de algunas de las planchas del árbol.
- Entre árboles contiguos pueden existir calidades medias diferentes con
respecto al corcho que proporciona cada uno, ya que poseen unas
características genéticas distintas que les marcan el calibre y la
calidad que puede alcanzar su corcho. Pueden, además, existir
alcornoques atacados por plagas, mientras que los que están al lado se
han librado del ataque.
- Entre grupos de árboles situados en medios microclimáticos diferentes
también se producen diferencias significativas de calidad; es distinto
el corcho de los grupos situados en los fondos de vaguadas o en las
orillas de los ríos, que el de los situados en las laderas o en los
altos de los cerros.
- Los tratamientos selvícolas aplicados producen grandes diferencias
entre las fincas. Por ello, fincas contiguas y sin apenas variaciones en
las características ecológicas pueden producir corchos de calidades
medias muy distintas.
- Entre los tratamientos que más influyen en la calidad destacan el de
descorche y las podas. Un descorche mal realizado implica la disminución
de la calidad media obtenida en la saca en curso. Un mal replanteo de
los cortes puede llevar a no obtener el despiece óptimo y a obtener una
alta proporción de trozos. Un mal dislocado de las panas puede llevar a
que éstas se partan al separarlas del tronco, con el resultado de más
proporción de trozos y bordes irregulares.
- Además, la calidad de realización del descorche en curso también
influye en la calidad de los sucesivos que se le darán al árbol. La
realización de heridas en la capa madre conlleva una disminución de la
calidad de las sucesivas pelas por la acumulación de bultos, callos de
cicatrización, etc. Estas heridas, además, acortan la vida útil del
árbol e incluso, si son de mucha gravedad, pueden acabar con él. El
arrancar trozos de capa madre al despegar las panas porque el corcho no
se haya reproducido bien, o por mala realización de las sacas, produce
efectos parecidos.
3. SISTEMAS DE CLASIFICACIÓN DEL CORCHO EN PLANCHA.
La clasificación del corcho en campo, que especificamos en un punto
anterior (bornizo, segundero, reproducción), es aún muy simple para
responder a los distintos tipos de materia prima que demandan las
industrias transformadoras (taponeras, trituradoras, etc.). Por ejemplo,
dentro del corcho que antes denominamos de reproducción podremos
encontrarnos calidades muy diferentes que se corresponden con precios
muy distintos; por ello, la industria preparadora clasifica y enfarda
los corchos por calibres y aspectos en lotes homogéneos, dando respuesta
a las demandas de las industrias de segunda transformación, que
solicitan a la industria preparadora la calidad de corcho que cada una
necesita según el tipo de transformado que fabrique.
Cruzando categorías de calibre y aspecto se pueden obtener multitud de
sistemas de clasificación de calidad. IPROCOR propuso uno, basado en
cinco rangos para calibre y ocho para aspecto.
Rangos de calibre:
|
1 |
Mayores de 19 líneas |
42,75 mm. |
Grueso |
|
2 |
Entre 15 y 19 líneas |
33,75 a 42,75 mm. |
Media marca |
|
3 |
Entre 13 y 15 líneas |
29,75 a 33,75 mm. |
Imperial |
|
4 |
Entre 11 y 13 líneas |
24,75 a 29,75 mm. |
|
|
5 |
Menores de 11 líneas |
24,75 mm. |
Delgado |
En Portugal, la clasificación normalizada (NP-298) es la siguiente:
|
1 |
Mayores de 24 líneas |
54 mm. |
Triángulo |
|
2 |
Entre 18 y 24 líneas |
40 a 54 mm. |
Gruesa |
|
3 |
Entre 14 y 18 líneas |
32
a 40 mm. |
Marca |
|
4 |
Entre 12 y 14 líneas |
27
a 32 mm. |
Media marca |
|
5 |
Entre 10 y 12 líneas |
22
a 27 mm. |
Delgada |
|
6 |
Entre 4 y 10 líneas |
9
a
22 mm. |
Delgadiña |
Rangos de aspecto:
| |
España |
Portugal |
|
1 |
Primera |
Primera |
|
2 |
Segunda |
Segunda |
|
3 |
Tercera |
Tercera |
|
4 |
Cuarta |
Cuarta |
|
5 |
Quinta |
Quinta |
|
6 |
Sexta |
Sexta |
|
7 |
Séptima |
Refugo |
|
8 |
Refugo |
|
El cruce de las clases de calibre, medido en líneas, con las clases de
aspecto, nos darían un total de cuarenta/cuarenta y dos tipos de calidad
(según sea en España o en Portugal). Esta clasificación resultaría muy
laboriosa en la práctica, pues es complejo diferenciar los aspectos y
completar fardos de 80 Kg. de cada una de las clases. Por ello se
recurre al enrasado o agrupación de clases por destino común,
simplificando la clasificación sin pérdida real de utilidad. De esta
forma quedan los tipos reducidas a 9, según el siguiente cuadro:
|
CALIBRE (en líneas) |
CLASES |
UTILIDAD |
|
Más de 19. GRUESO |
1,2,3,4,5,6 |
Tapón Natural, Tapón de cántara. Mucho desperdicio |
|
Entre 15 y 19. MEDIA
MARCA |
1,2,3,4,5 |
Tapón natural de 24 mm. de diámetro. |
|
Entre 15 y 19. MEDIA
MARCA |
6 |
Tapón natural de 24 mm. de diámetro. |
|
Entre 13 y 15.
IMPERIAL |
1,2,3,4,5 |
Tapón natural de 24 mm. de diámetro. |
|
Entre 13 y 15.
IMPERIAL |
6 |
Tapón natural de 24 mm. de diámetro. |
|
Entre 11 y 13 |
1,2,3,4,5 |
Tapón natural de 21 mm. de diámetro. |
|
Entre 11 y 13 |
6 |
Tapón natural de 21 mm. de diámetro. |
|
Menos de 11 |
1,2,3,4 |
Arandela natural, papel, tapón dos piezas. |
|
Todos |
7 y Refugo |
Triturados. |
El porcentaje teórico de las distintas clases y producción de corcho que
se obtiene en la saca de una explotación de tipo medio en Extremadura es
el siguiente:
|
TIPO DE CORCHO |
CLASE |
% |
PRODUCCIÓN (de cada clase) |
|
Refugo |
Refugo |
32,6 |
Triturado |
|
Delgado |
11 a 4 A |
16,1 |
3220 Arandelas |
|
Grueso |
19 a 6 A |
3,3 |
145 Tapones naturales de 24 mm. |
|
Flaco |
15-19 a 6 A |
6,9 |
407 Tapones colmatados de 24 mm. |
| |
13-15 a 6 |
5,6 |
330 Tapones colmatados de 24 mm. |
| |
11-13 a 6 |
8,2 |
590 Tapones colmatados de 21 mm. |
|
Bueno |
11-13 a 5A |
11,5 |
828 Tapones naturales de 21 mm. |
| |
13-15 a 5A |
8,3 |
489 Tapones naturales de 24 mm. |
| |
15-19 a 5A |
7,5 |
442 Tapones naturales de 24 mm. |
(En Portugal, la obtención de corcho, en explotaciones con calidad
media, se caracteriza, en términos generales, por destinar el 35,3% a la
trituración y el 41,2% a la transformación para tapón y discos de corcho
natural.)
Los resultados de una saca real podrán alejarse en mayor o menor medida
de estos resultados teóricos medios, pero se puede decir que es poco
frecuente encontrarse con una saca en la que el refugo sea más del 70% o
en la que el corcho bueno supere el 40% de la saca.
El corcho refugo adquiere en el mercado un valor mucho menor que el
corcho de calidad, porque sus características no son aptas para la
fabricación de tapón de forma natural, por ello, generalmente, se
tritura y se destina a la industria del aglomerado. En algunas
ocasiones, los corchos de la clase 7ª se integran dentro del refugo.
El corcho delgado no cuenta con el calibre suficiente para obtener
tapones, por lo que se destina a la fabricación de arandelas naturales
para tapones de champagne, a la fabricación de papel de corcho y en
general a las utilidades que no necesitan demasiado grosor.
El corcho grueso, aún siendo de buena calidad, produce mucho desperdicio
tras la obtención del tapón por lo que su valor de mercado es inferior
al de las clases inferiores taponables. Se puede utilizar además en la
fabricación de tapones de garrafa o cántara.
El corcho flaco, que incluye la calidad 6ª de las clases 11-13, 13-15 y
15-19 por su excesiva porosidad, necesita ser sometido a un proceso de
colmatado, que consiste esencialmente en el tapado de los poros con
polvo de corcho. El tapón colmatado tiene en el mercado un valor
inferior al tapón natural.
Dentro del corcho denominado bueno se incluyen las siguientes clases:
|
Media marca: (15-19 líneas) |
Clases 1,2,3,4,5 |
|
Imperial: (13-15 líneas) |
Clases 1,2,3,4,5 |
|
(11-13 líneas) |
Clases 1,2,3,4,5. |
Los corchos denominados “media marca” e “imperial” son los que alcanzan
un mayor valor en el mercado. Están destinados a la fabricación del
tapón natural de 24 mm. de diámetro. En el “media marca” se obtienen
mejores rendimientos con perforadoras automáticas y en el “imperial” con
el perforado manual.
La clase 11-13, de calidades 1,2,3,4,5 se destina a la obtención de
tapón natural de 21 mm. de diámetro, aunque de forma manual pueden
obtenerse de ella algunos tapones de 24 mm. de diámetro.
Para finalizar, en una finca media extremeña se pueden obtener por cada
100 Kg. de corcho en pila (todo el corcho producido por la finca con la
excepción de bornizo, segundero, trozos y zapatas.) la siguiente
producción:
|
Arandelas |
3,22 Kg. |
|
Tapón natural de 24
mm. |
3,65 Kg. |
|
Tapón natural
de 21 mm. |
2,07 Kg. |
|
Tapón colmatado de
24 mm. |
2,50 Kg. |
|
Tapón colmatado de
21 mm. |
1,47 Kg. |
|
Corcho para
trituración |
87,09 Kg. |
4. ÍNDICES Y FÓRMULAS DE CALIDAD.
La clasificación del corcho en las nueve clases enrasadas precedentes
nos da una idea muy próxima de la calidad del corcho de una explotación,
pero es de gran importancia diferenciar los valores comerciales de cada
una de estas clases, es decir, ponderar su importancia relativa.
Esto se ha confeccionado en el IPROCOR a partir de los valores medios de
venta del producto (fardo de corcho) elaborado por la industria
preparadora extremeña.
Una vez conocidos los valores de cada una de las clases, desde el
IPROCOR se planteó conseguir una expresión numérica única, que
permitiera clasificar la calidad de las diferentes explotaciones de
forma sencilla.
Fórmula IPROCOR de la calidad del corcho.
Q= (5/100) x ∑i=1 a 9 Ai x Qi
Donde:
Q= Calidad estimada del corcho.
Ai= Valor medio, en ptas./Kg. del corcho de las clases 1 a 9 cocido y
enfardado en el año 1993.
|
A1 = 220 |
A2 = 390 |
A3 = 140 |
|
A4 = 380 |
A5 = 130 |
A6 = 255 |
|
A7 = 100 |
A8 = 240 |
A9 = 30 |
Esta fórmula tiene su valor máximo teórico para todo el corcho de la
clase media marca en Q=5x390/100=19,5 y el mínimo en Q=5x30/100=1,5.
Los valores máximo y mínimo obtenidos en muestreos de corcho reales se
enmarcan entre Q=14 y Q=3.
Qi = Tanto por uno de presencia de muestras de cada clase.
La explotación media de Extremadura presenta la siguiente distribución
en tanto por uno de presencia:
|
Q1 = 0,025 |
Q2 = 0,040 |
Q3 = 0,041 |
|
Q4 = 0,075 |
Q5 = 0,056 |
Q6 = 0,114 |
|
Q7 = 0,093 |
Q8 = 0,204 |
Q9 = 0,532 |
Lo cual implica una “Q” media de la región de:
Q=(5/10.000)x((220x2,5)+(390x4)+(140x4,1)+(380x7,5)+(130x5,6)+
(255x11,4)+(100x9,3)+(240x20,4)+(30x35,2))= 8,03
Variante a la fórmula IPROCOR del proyecto CORKASSESS
Consiste en atribuir el valor 100 a la máxima calidad del índice Q de
IPROCOR, de forma que es un íncide que expresa el porcentaje de calidad
máxima alcanzada por una muestra, un conjunto o una partida de corcho.
Como el valor máximo de Q es 19,5 el índice de calidad de CORKASSESS,
que se denomina IQ, se calcula mediante la expresión:
De esta forma el refugo tendría el valor IQ = 7,69 y sería el valor
mínimo de IQ.
Es un índice que no se ha utilizado mucho una vez acabado el proyecto
CORKASSESS.
Variante a la fórmula IPROCOR aplicada por la Junta de Andalucía.
Consiste en expresar los porcentajes, de las muestras de corcho
clasificadas, corregidas con su peso. Con esto se pretende homogeneizar
dando mayor peso a los corchos de un calibre o densidad superior,
basándose en el hecho de que la comercialización se realizará en peso de
corcho.
Para determinar cómo afecta a la fórmula, podemos analizar los casos
extremos con el 50% de corcho de la clase Q1 (>19 líneas, 6ª arr.) y 50%
de la clase Q7 (11-13, 6ª).
- Densidad media= 0,25 g./cm3.
- Calibre medio del Q1= 42,5 mm.
- Calibre medio del Q7= 27,25 mm.
Q (%muestras)= 5x((2,2x0,5)+(1x0,5))= 8
Q corregida= 5x((2,2x42,5/69,75))+(1x27,25/69,75)))= 8,65
Considerando la misma densidad en todo el corcho, de modo que se puede
establecer que la diferencia de peso será proporcional a la diferencia
de calibre.
En cualquier caso, incluso en casos extremos, la nota final no difiere
más de medio punto.
|
|