ESTIMACIÓN DE LA CALIDAD DEL CORCHO EN PILA
METODOLOGÍAS EXISTENTES 


FORMACIÓN DE LAS PILAS

      El apilado consiste en la colocación de las panas de corcho, ordenadamente, de modo que puedan mantenerse en buenas condiciones el tiempo suficiente hasta su transporte a fábrica.

      Desde que se cierra la pila, como mínimo deben transcurrir nueve días, tiempo necesario para que se pierda la humedad que aparece en exceso en el corcho y que éste se estabilice con el medio ambiente. Sin embargo, el apilado es una operación que no siem-
pre se realiza, pudiéndose optar por la carga directa en camión y un descuento pactado de la humedad.

      Las pilas pueden ser cuadradas, circulares o rectangulares, siendo esta última la más habitual. Aunque sus dimensiones son muy variables, la Confederación Europea del Corcho (C.E. LlEGE) recomienda las que tienen como máximo 6 m. de anchura, alrededor de 2 m. de altura y longitud indeterminada.

      En el norte de África (Marruecos), las pilas tienen de 2 a 3 m. de anchura y de 2 a 2,5 m. de altura, con longitud variable, en general superior a 50 m. En Portugal, las pilas suelen ser de 10m. de anchura y más de 2 m. de altura. En Andalucía el corcho se apila sin colocar las planchas a pie de cargadero o camino  y, generalmente, son largas y estrechas. En Extremadura, por el contrario, suelen ser cuadradas o circulares de menos de 2 m. de altura.

      La pila se comienza a formar colocando las panas de corcho de manera que la espalda esté en contacto con el suelo, boca arriba; seguidamente, se procederá a apilar las panas boca abajo, con la espalda hacia arriba, hasta alcanzar la altura deseada.

      Al mismo tiempo que va llegando el corcho al lugar seleccionado, el apilado sé realiza por dos operarios. El lugar debe escogerse teniendo en cuenta que tiene que ser un sitio oreado, que no se encharque, con una ligera pendiente y fácilmente accesible a camiones de gran tonelaje. En la operación de apilado deben separarse:
   · Trozos: piezas de menos de 20x20 cm.
   · Agarras y zapatas: partes de corcho bornizo que aparecen adheridas a las panas de corcho y que se separan antes de introducir ésta en la pila y, además, la parte de las planchas de corcho que estaban en contacto con el suelo.
   · Bornizos: corcho de árboles sacados por primera vez.
   · Segunderos: corcho de árboles que se extraen por segunda vez y que no presenten un calibre suficientemente grande para su aprovechamiento.
   · Corcho con mancha amarilla, verde patente u otras pudriciones.

      Todos estos elementos se amontonarán aparte de la pila y sin colocación especial, se comercializarán a un precio sustancial mente inferior al resto de la pila y su destino será la industria del triturado.


El apilado consiste en la colocación de las panas de corcho, ordenadamente, de modo que puedan mantenerse en buenas condiciones el tiempo suficiente hasta su transporte a fábrica.

a) Método tradicional de la industria.

En las operaciones de compra de corcho en pila, el operario escogedor de la industria preparadora realiza un examen exterior de la pila y, posteriormente, sube sobre ella y desmonta la misma en diferentes lugares, recopilando la siguiente información de interés:
Ausencia de trozos, zapatas, bornizos y segunderos dentro de la pila.
Frecuencia con la que aparecen planchas de refugos claros.
Presencia de piezas de calidades 1ª y 2ª taponable (la flor).
Calibre medio aproximado del corcho en la finca.

Con estos datos y la experiencia del escogedor se hace una idea de la calidad media de la pila y de su posible valor.

Critica:

Depende de la capacidad del apilador para presentar el corcho de calidad (recorte de las caras, selección del mejor corcho para la corona u ocultación del no deseado en el interior de la pila) que convierten la operación en un juego comprador-vendedor incierto.

La estimación de la calidad dependerá en gran medida de la intuición y experiencia del escogedor, siendo muy arriesgado cuando no se está familiarizado con el corcho de la zona o que dicha persona tenga poca experiencia.


b) Método de la Direcção Geral Das Florestas de Portugal.

La pila se divide en “n” paralelepípedos con las siguientes condiciones:
- Que sea un número par de divisiones tanto en longitud como en anchura.
- Que sean todos de la misma dimensión y como mínimo de 1 m.
- Que se cumpla que 2 x 100 / N ³ 1,0 %

De entre todos los paralelepípedos posibles se seleccionan aleatoriamente dos, en los que se tomarán las muestras. Para ello, se divide el paralelepípedo por la mitad según un plano horizontal (mitad de la altura) y se extraerá de la pila el corcho seleccionado de una de las mitades. Se distribuyen los pedazos de corcho asignándoles un número de orden y se sortea el primero que será seleccionado, para los sucesivos se divide el número total de pedazos entre diez y se aumenta según el espaciamiento resultante de esta división. Los pedazos, a su vez, se recortan a una dimensión de 20x20 cm. y se procede a su clasificación.

Crítica:

Es un método que trata de ser exhaustivo en la forma de seleccionar las muestras, pero no tiene en cuenta los valores medios de calidad del corcho en la zona, reduciéndose a una cuestión meramente geométrica de la pila. No se aprecia ninguna base estadística en la forma de seleccionar las piezas, ni en el número de muestras; tampoco elimina la posible desviación que produce la proximidad del corcho de un mismo árbol, al reducirse la muestra a dos únicos bloques de todos los posibles y, además, el número de bloques que se seleccionan no depende del número de bloques posibles, lo que da lugar a muy diferentes fracciones de muestreo.

Por lo tanto, es un sistema muy laborioso en su fase de campo que exige deshacer dos secciones completas de una pila.

c) Método de la AEFCS (Administración de Aguas y Bosques del Reino de Marruecos)

Este método se ajusta al tipo de pilas característico del norte de África y tiene las fases siguientes:
- Reconocimiento visual del calibre en el exterior de la pila.
- Reconocimiento de los principales defectos.
- Muestreo de la pila que se realizará a cada 20 m. y por cada cara, en una franja de 1 m. de ancho y 1,5 m. de profundidad y en toda la altura de la misma. La clasificación en crudo se realizará según la metodología de IPROCOR y la reclasificación en gabinete según la tabla marroquí de precios.

Crítica:

Se trata de un método únicamente valido para pilas de anchura pequeña (3 m. en Marruecos). Presenta una base estadística muy poco desarrollada. Hace necesario el movimiento de mucha cantidad de corcho y, por tanto, es muy laborioso. Además, la clasificación del corcho en crudo da lugar a errores de apreciación del calibre y clase.

d) Métodos de la Agencia de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

- Muestreo de secciones de pila.

Se divide la pila en “n” secciones iguales y se elige del interior y de forma aleatoria una serie de calas de corcho (muestras de 10x10 cm.). Por tanto, es un muestreo que estadísticamente se realiza en dos etapas. La estimación de la calidad del corcho (“Q”) se calcula con la fórmula de IPROCOR, ponderada con el peso por unidad de superficie de cada clase.

Crítica:

Es un sistema laborioso que obliga a deshacer todas las secciones de las pilas. No se explica el modo de realizar el escogido aleatorio en cada sección. La base estadística elaborada nos permite cierta fiabilidad, aunque falta documentación sobre resultados.

- Muestreo al azar en pila.
Con este tipo de método se escogerán las calas de forma aleatoria en toda la pila. Se calcula la longitud de cada una de las caras y la suma de todas ellas se divide por el número de calas previamente predeterminado. Este conjunto de datos nos permitirá obtener el valor de la distancia entre una muestra y la siguiente. En cada punto de muestreo se determina la profundidad a la que se tomará la plancha, también de forma aleatoria. Una vez seleccionada la plancha, se recorta la cala de la esquina izquierda de la misma.

Crítica:
Es un sistema análogo al utilizado en muestreo en campo. Facilita el trabajo porque no hace falta deshacer las pilas, aunque, en ocasiones, puede ser dificultoso alcanzar las muestras que se sitúen hacia el interior de la pila.

Las líneas de toma de muestras deben realizarse de modo que cubran la máxima superficie de la pila posible, por lo tanto, el muestreo debe realizarse de manera que nos permita seleccionar cualquier plancha de la pila.

Es un método que no tiene en cuenta el posible sesgo o desviación que se produce al colocar las planchas, ya que frecuentemente es de mejor calidad el corcho que se ve.

e) Métodos IPROCOR.

- Estimación proporcional al peso.
Es una metodología que está en desuso. Consiste en extraer 100 Kg. de corcho por cada 500 Qc. que se encuentra apilado. Las planchas serán seleccionadas al azar en toda la profundidad de la pila y deberán estar repartidas a lo largo de la misma. A continuación, se procede a la clasificación en crudo según calibres. Dentro de cada calibre se clasifican según su aspecto en nueve clases. Si una plancha presenta claramente más de una clase se divide en tantas clases como se aprecien. Seguidamente se procede a verificar su peso y se recortan en las planchas las muestras en relación directa al porcentaje de presencia en peso. Finalmente, en gabinete se procederá al cocido y clasificación definitiva de las muestras.

Crítica.
Es un método que carece de una base estadística clara que justifique la porción de muestreo. Obliga a realizar en el campo una clasificación de planchas de corcho sin cocer, cuyo resultado puede alterarse al realizar la cocción. No está bien delimitada la forma de selección de las planchas en la pila y en ocasiones resulta complicado conocer el peso exacto de una pila de corcho y se hace necesario pesar en el campo la muestra y las submuestras de cada clase.

Muestreo estratificado IPROCOR.

Es un muestreo estratificado con afijación óptima a coste constante. Los dos estratos son la corona y el interior de la pila. Tiene una base estadística bastante desarrollada. El error relativo es inferior al 15% con una confianza del 90%.

Para realizar el muestreo se necesitan datos previos de la calidad media y de la varianza de la calidad de la zona. Además son necesarios el volumen total, el volumen interior y el de la corona (en función de la longitud de las planchas, que suele ser de 1m), que determinan la fracción de muestreo en el interior y en la corona. Las muestras se obtienen de las planchas seleccionadas mediante calas de corcho de 20x20 cm., representativas de la plancha de la que se extraen. El número total de muestras viene dado por la fórmula:
                        N = S2 . t2 / Q2 . E2

Muestreo de la corona:
Consiste en realizar un muestreo sistemático a lo largo de la corona. Se selecciona aleatoriamente el punto de inicio de muestreo y el número de muestras se obtiene recorriendo una vez el perímetro y cuatro veces la altura de la pila. El número de muestras de la corona se obtiene de la fórmula:

                Nc = (Fc.Sc.N) / (Fc . Sc + Fi .Si)

Muestreo del interior:
Dado lo complejo y difícil que resultaría realizar un muestreo sistemático o aleatorio en el interior, se puede optar por un muestreo realizado en dos etapas (bietápico). En primer lugar se divide el interior de la pila en bloques 1 m3 de volumen y se seleccionan sistemáticamente entre 2 y 6 (m) bloques a muestrear. En cada bloque a muestrear, se seleccionan sistemáticamente el número de muestras a extraer por bloque (se cuenta el número aproximado de planchas en el bloque, se establece la fracción de muestreo, se determina un origen aleatorio y luego se van extrayendo las muestras (n), en número de 5 a 12). El número de muestras del interior viene dado por:
                         Ni = (Fi .Si.N) / (Fc.Sc + Fi .Si) =  n.m 
 

Variables estadísticas
           Q = Qc.pc + qI.PI       D
=  √ ( Dc2.pc2+Di2.pi2) = √ S2

           E = t. D                      E% = 100.E/Q

Crítica:
Se trata de un sistema o método de estimación de la calidad del corcho de aplicación más o menos simple pero de cálculos complejos. La extracción de algunas planchas de la corona resulta algo difícil, al quedar presionadas por las superiores, llegando en ocasiones a partirse.
Sin embargo, es el sistema que con un rendimiento mayor (entre una y dos horas por pila con un equipo de 3 personas) nos da una aproximación bastante fiel de la calidad real y, además, permite poner al descubierto las manipulaciones que haya podido tener la pila para intentar ocultar las planchas de corcho de baja calidad. Este método evita el laborioso trabajo de deshacer completamente grandes secciones de la pila y los errores que se pudieran cometer al realizar un análisis superficial. Nos permite comparar los resultados con el muestreo en árbol.
 

Inicio