Los tipos básicos de calidad utilizados por el Instituto CMC son 5, distinguiéndose unos de otros por los usos industriales a que dedican, que conllevan diferencias significativas en sus precios:
Grueso, calibre excesivo, es taponable pero con exceso de desperdicio.
Bueno, óptimo para la fabricación de tapón de corcho natural, y el más valioso.
Flaco, con él puede fabricarse tapón, pero es necesario someterle a un proceso de colmatado previo.
Delgado, su calibre es insuficiente para la fabricación de tapón, pero tiene otras aplicaciones de calidad.
Refugo, es la partida de peor calidad, no es útil para las aplicaciones valiosas y se muele, lo que comporta un precio de mercado muy inferior al de los anteriores tipos.
El porcentaje de corcho grueso dentro de las partidas en saca suele ser pequeño, pues los turnos están calculados para no sobrepasar los calibres necesarios óptimos para sacar el tapón, y en promedio ronda el 3,5%.
La proporción media alcanzada por el corcho denominado bueno es del 25% aproximadamente, la del flaco el 20%, la del delgado el 16% y la del refugo el 36 %, siendo la proporción de este último tipo dentro de la partida de saca la que realmente condiciona la calidad global del lote.
Las proporciones de los tipos de calidad suelen conservarse con el transcurso de los años.
Para sintetizar en una sola cifra las informaciones referentes a la proporción de cada una de las clases de calidad en una partida y sus precios de mercado, se utiliza el índice de calidad "Q", que es una media de las proporciones que alcanza cada una de las clases en la partida ponderada por los precios de mercado de cada una de ellas.
La tendencia al comportamiento cíclico puede observarse en el gráfico que muestra la evolución anual delíndice "Q". Para ampliar y verlo pulse aquí.
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