El sector corchero, inmerso en una economía globalizada, no es ajeno a la actual situación económica mundial, y los periodos de bonanza de años pasados se han visto interrumpidos en las últimas campañas en consonancia con el mercado vitivinícola. A esto último hay que sumar la progresiva introducción en el mercado vitivinícola de tapamientos fabricados con materiales sintéticos, tales como los tapones de plástico o de aluminio.
Si nos quedamos en lo anteriormente expuesto, cabría pensar que el tapón de corcho tiene los días contados como parte integrante de la botella de vino. No obstante, el material del que está compuesto dicho tapón, el corcho, no es simplemente un pedazo de material lignocelulósico, procedente del alcornoque, que impide que un vino embotellado escape de su recipiente.
De otro lado, hasta hace muy poco tiempo, la única forma de someter a un vino a un proceso de crianza era mediante la introducción del mismo en barricas, de volumen variable. En los últimos años, se ha comenzado a utilizar virutas de madera de roble, tanto americano como francés, las cuales, junto a dosis controladas de oxígeno, permiten la evolución de los vinos de forma semejante a como lo hacen en el interior de las barricas, dándose todos los fenómenos físico-químicos que ocurren durante la crianza (microoxigenación, condensaciones antociano-tanino, cesión de aromas desde la madera al vino, etc) en el interior de un depósito de acero inoxidable conteniendo el vino y las virutas de roble. No obstante, los tiempos requeridos para la correcta evolución de un vino se ven acortados considerablemente mediante la utilización de las virutas, necesitándose tiempos de 1-2 meses frente a los 6-12 meses requeridos mediante el uso de barricas.
Toda la madera destinada a la crianza de vinos deriva de especies del género Quercus, concretamente, de Q. petraea (roble francés) y Q. alba (roble americano). En la actualidad, se están desarrollando estudios para el uso de otras especies de Quercus, distintas al americano y al francés, para la elaboración de vinos.
ENOMADECOR, Enología, Madera y Corcho, ha pretendido dar una visión diferente de lo que la madera y el corcho suponen actualmente en el Mundo Vitivinícola. En estas Jornadas se mostraron los últimos avances en lo que a tapamiento de vinos se refiere, así como diversos aspectos sobre el potencial del corcho. Por otro lado, se presentarán diversos estudios sobre el uso de maderas distintas a las "tradicionales" para la elaboración y crianza de vinos.
El equipamiento tecnológico del Instituto CMC ha sido subvencionado con fondos FEDER a través de la medida 2.5, dentro del programa operativo integrado "Extremadura 2000-2006".