Tras la adhesión a la Red Ibérica de Comercio Forestal de WWF de dos de las mayores empresas corcheras del mundo, Granorte y Corticeira Amorim, un tercio del corcho comercializado a escala mundial estará sujeto a políticas de gestión forestal y consumo responsables. Ambas compañías se han comprometido a dar prioridad a los productos que cuenten con el sello FSC, incrementando de manera progresiva sus volumenes de corcho certificado por dicho sistema.
Otro de los gigantes del sector, Cork Supply, que vende en el mundo más de 400 millones de tapones de corcho, ya formaba parte de esta red. Cabe destacar que el volumen de negocio que representan estas compañías asciende a 0,5 billones de euros, es decir, un 30 por ciento del comercio mundial de corcho, estimado en 2008 en 1,5 billones.
Esto viene a sumarse a otro importante logro dentro del mercado, ya que otras dos grandes empresas de distribución de vino en Reino Unido, Sainsbury y Co-operative, se han comprometido a usar tapones de corcho FSC.
En el caso de nuestro país, una de las empresas líderes en promocionar el corcho FSC es Leroy Merlín. Gracias a su participación en la Red Ibérica de Comercio Forestal de WWF, el 80 por ciento de los productos de corcho que vende esta firma cuenta con este certificado. Otros pioneros del uso de corcho FSC en España son Espadán Corks y Bodegas Dagón. Su colaboración permitió en 2008 inaugurar en Europa el mercado de vinos tapados con corcho FSC.
En la actualidad, existen 25.000 hectáreas de alcornocales certificadas FSC en Portugal, y la Asociación de Bosques del Mediterráneo ha asumido el compromiso de añadir a esta cifra 150.000 hectáreas para 2012. A falta de un mayor compromiso con FSC por parte del sector corchero español, España cuenta por el momento con 24.281 hectáreas de alcornocales certificadas por este sello.
Los alcornocales, además de ser uno de los ecosistemas de mayor valor en términos de biodiversidad de Europa, suponen una fuente de ingresos muy importante en el medio rural. Sin embargo, a pesar de su importancia ambiental, económica y social, están amenazados por la ausencia de gestión de sus recursos y el declive del mercado del corcho favorecido por el creciente uso de otros materiales sintéticos, como metales y plásticos.
Según Félix Romero, Responsable del programa de bosques de WWF España: "estamos asistiendo a un importante cambio a escala internacional en el sector del corcho. Los líderes del mercado, los productores y el sector de la distribución están de acuerdo en que FSC es un valor diferenciador". Y concluye: "El corcho español no debe quedarse atrás. El futuro del sector pasa por aumentar la competitividad del producto incorporando los valores ambientales del monte alcornocal. Y, para ello, FSC es la herramienta más importante".
La organización insta a los distribuidores de vino y a las grandes cadenas comerciales a que sigan el ejemplo de estas empresas, uniéndose a la Red Ibérica de Comercio Forestal de WWF para sumar su compromiso con el consumo de corcho certificado FSC.